|
Que sus alas eran cortas, caminaba serena, huía de sus pesadillas nocturnas, enterrando su antigua vida, sembrada de viento y agua. Me dijo que la perseguían temores ancestrales, que su esencia estaba llena de incienso y cadenas, tantas cosas decían sus bellos ojos perdidos, en extraños mundos, un sol esparcía una niebla oscura, que se arremolinaba entre las piedras, Me dijo que me amaba, pero guardó silencio, parecía que escondía un tesoro, pero una lágrima bloqueó toda comunicación, esperé con afán su palabra, un día, un mes, un año, parecían siglos, al final de la tarde entre las piedras y la niebla, me dijo como un susurro, "mis alas son cortas".
|