Estar ahí extasiado, con el paisaje, las olas, la marea, perderse en tus ojos, pensar en esa tormenta continua que produce en mi, tratar de escapar del temporal, salvar mi vida, pero sabes que es inútil porque nací para sentir el mar, para ver tu piel, sacrilegio terrible no amarte, sentirte como una Diosa antigua que construye su mundo y regresa nuevamente al agua