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sábado, 28 de febrero de 2009

$>Habló José Vicente Rangel

 

José Vicente Rangel es uno de los mejores periodistas que tiene Venezuela, de amplia trayectoria en la vida política, ocupó varios cargos en el gobierno de Chávez, fue Vicepresidente en una oportunidad, ministro de relaciones interiores. Lo importante es su capacidad y sagacidad como periodista. En una entrevista a José Vicente Rangel, él dice muchas cosas vitales para la vida de la Nación, los peligros de la revolución. "La revolución puede naufragar víctima de la conflictividad cotidiana. Necesitamos enfrentar la crisis económica y los problemas puntuales. La arrogancia del vencedor y del derrotado son una estupidez Muy bien dicho, haciendo un análisis de lo expresado por JVR, él reconoce que la revolución puede fracasar, por no solucionar las cosas puntuales, las mismas que estuvieron hace 10 años y están vigentes actualmente: la inseguridad, el burocratismo, la ineficiencia, la corrupción. Dos cosas ponen en jaque al Estado, la crisis económica, el mal manejo del Estado para darle información al Venezolano cómo superar esa crisis a mediano y largo plazo, y los problemas cotidianos: falta de vivienda, las calles destrozadas bajo la mirada cómplice de gobernadores y alcaldes, la ingobernabilidad del Estado. Para resumir esta primera parte, podemos ir más allá de lo que JVR afirma, que aquí no se hizo ninguna revolución, nunca la hubo, fue un producto que se vendía a la gente, pero en la realidad este gobierno es tan malo como los anteriores de la IV República, o quizás peor. Ahora se vendió como producto la enmienda a la Constitución, esos cambios de letra, de estructura jurídica, no solucionarán los problemas del Venezolano común, no lo harán más trabajador y eficiente. Chávez no puede solucionar el problema de la inseguridad, nunca lo hará, porque los delincuentes, bien armados, están dentro del Estado, ¿y cómo puede ser eso, un Estado delincuente, hacerle la guerra a sus compinches? grandes mafias muy cercanas al poder manejando armas de guerra, y no lo hacen en estos momentos, es desde hace 10 años actuando como grupos de choque, sin ningún control del Estado. ¿Quién tiene las armas en Venezuela?, ¿El ejército está consciente de la existencia de esos grupos de choque del Estado?. Además existe la delincuencia corriente, que ahora está más protegida y armada que nunca, formada por grupos policiales, algunos desincorporados, otros activos. Este es el pan nuestro de cada día, lo que vive el ciudadano común.

Para Rangel, el 15 de febrero destacó la consolidación de dos bloques políticos, "incluso sociales (...) (y) hay que aceptar que tenemos un país dividido".
"Conviene esa división? ¿Es imposible superarla? ¿Acaso todo está perdido? (...) ya que en el día menos pensado las diferencias se ventilen no en el terreno cívico y democrático, a través del voto, sino en el terreno de la violencia?", se preguntó, para luego afirmar: "Me resisto a sucumbir ante la fatalidad".

Considera que "si las tensiones no se controlan políticamente (...) a la larga terminarán explotando. (Y) corresponde a los líderes y dirigentes racionalizar fenómenos sociales o políticos y buscar salidas apropiadas".

Qué extraordinaria visión tiene JVR, le está diciendo a Chávez y al poder que representa, que no se puede gobernar para la mitad de la población. Venezuela es un país dividido, y en esas condiciones no podemos convertirnos en una nación grande. No somos 54% contra 45%, me niego a creer que somos simples porcentajes. Para el estado socialista revolucionario, somos números, cifras en sus proyectos políticos. Un manejo asqueroso psicológico por parte del Estado, atemorizando a los ciudadanos, amenazando e intimidando, y eso le ha dado resultados. El Estado debe ir por ese 45% de ciudadanos opositores, que son Venezolanos, que también luchan y se sacrifican, que tienen derecho. Si no lo hiciera se estaría creando una élite de ciudadanos con mucho poder, los chavistas, antes excluidos, mientras otro grupo, serían los opositores, sin derecho a nada, parias sociales, viviendo en la misma nación. Lo mismo que Chávez criticaba, lo de las castas sociales durante la IV República, pero ahora en forma inversa.JVR tiene razón, es posible que al Estado no le guste sus comentarios, ni tengan sus líderes principales su altura intelectual. Que no les guste, no importa, ya habló JVR