
El cero, esa búsqueda de la nulidad en nuestras vidas, algo tan simple y complejo, se puede tener una manzana y asociamos a este hecho una unidad: una manzana, pero también podemos no tener esa manzana y le asociamos un cero. Nunca me gustó afirmar que el 0 es un número natural, algunos matemáticos lo incluyen como número Natural, y en definitiva es así. El cero es un Entero, nos dicen. El cero para mi, es una parte de la divinidad, la nada absoluta, desde donde surge todo, las energías, conceptos, átomos, partículas de un cosmos. El cero es redondeado, como el Universo, es una serpiente que se muerde la cola, el cero es el vacío, la ausencia de tu sonrisa y vida. No existes, pero existirás dentro de poco, es la afirmación básica que se guarda en el cero.
El cero, 0, es un número especial, no puede ser catalogado, es indefinible para mi, es el comienzo, cuando la Energía primordial estalla, es nuestro Génesis vital guardado en el Cosmos. El cero, 0, es tan extraño, potencia la nulidad al máximo, cualquier Universo, aun el más grande que exista en el cosmos, puede ser reabsorbido por la nulidad del cero. El cero es una partícula de nada, siendo todo, ¡qué extraño aforismo!, podemos decir que tiene la esencia del Supremo, esta asociado al vacío teórico: la ausencia de elementos. ¿Puede del vacío surgir algo? Parece que si, nuestro Universo es la prueba, tiene un suiche que aprieta cuando quiere, si está en on : activo, comienzan a despertarse las energías vitales, a unirse, a intercambiar fuerzas vitales, si está en of : pasivo, es un cero en espera. En ese esperar posiblemente pasen eones de tiempo, esperando la oportunidad suprema.
El cero no puede dividir a nadie: mundos, masas, partículas, Dios no divide, el cero es el símbolo del Supremo, menos se podría dividir a si mismo, Dios no es estúpido. Cada estructura vital de números tiene su nulidad, así los enteros Z, tienen al cero como su nulidad. Cumpliéndose X+0 = 0+X, donde X es un entero cualquiera. Cada número entero X, tiene su opuesto –X , que es también otro entero donde se cumple: X+(-X) = 0. Luego tenemos que los enteros Z, forman un estructura básica llamada grupo. Los naturales aunque introduzcamos al cero, 0, no forman un grupo. Luego los naturales no llenan los requisitos para ser un grupo. Pero si cumplen que representan al infinito más pequeño. Entre todos los conjuntos infinitos que existen, los naturales representan el infinito más pequeño y básico. El cero apareció por primera vez en Babilonia, como puede comprobarse en las tablillas de arcilla que se remontan al año 2000 a. C. El cero tal y como lo conocemos nosotros nació en Mesoamérica y fue creado por las civilizaciones mesoamericanas antes de la era cristiana, por la Civilización Maya y probablemente antes por la Civilización Olmeca. El primer uso documentado del cero mismo corresponde al año 36 a. C., haciendo uso de la numeración Maya. Algunos siglos después el cero apareció también en la India , bajo el Imperio Gupta y llegó a Europa a través de los árabes . La palabra "cero" proviene de la traducción de su nombre en sanscrito "shunya" (vacío) al árabe "sifr" a través del italiano. La voz española "cifra" también tiene su origen en "sifr". El cero se interna en nuestro Universo como un serpiente sagrada que se muerde la cola.