Búsquedas en el Vidrio

domingo, 27 de abril de 2008

$>La diferencia entre Bob Dylan y Juanes.

                                                                                              Sergio Delgado

De la noche al día, la diferencia es abismal, es la misma diferencia que pudiera existir entre Lennon y Alejandro Sanz o Miguel Bosé, Carlos Vives, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra. Lennon y Dylan tenían conceptos, discursos, estaban claros en la lucha del hombre en defensa de la humanidad, el hombre como ser político, no como un ser explotador y explotado, donde son las disqueras, esas extraordinarias trasnacionales los que le manejan la vida a sus artistas. Definen las canciones y sus letras, convirtiendo cualquier obra importante de un músico en una “canción mercancía”, sólo para compra venta, parecida a una cuña de jabón. Sin respetar su opinión política, sus ideas. Esa es la música de Juanes, Miguel Bosé, Carlos Vives, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra. Excelentes músicos pero sin mensajes, “la parte política me la sacas de ahí”, casi me parece escuchar la frase dicha por los jerarcas de las disqueras. “Acuérdate que eres tan sólo un producto”. Y los productos no piensan. “Métanse sus conceptos políticos y religiosos por donde puedan”, parecen decir, o también esta otra, “los conceptos políticos alejan las inversiones”. Esto desnaturaliza al artista, si protestan más de la cuenta, le pueden decir la célebre frase, “te vas con tu música a otra parte”, o sea a otra disquera, para continuar así el vía crucis. Luego ¿que son Alejandro Sanz o Miguel Bosé, Carlos Vives, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra?, cantantes, mercancías, sueños difusos, sin mensajes políticos propios, si tuvieran la originalidad de proyectar y difundir una idea para Latinoamérica, no creas en esa idea, lo más seguro es que es de otra persona, los dueños del espectáculo mundial, alguien será dueño de esa idea, no ellos. ¿Cuales son los que manejan ese aparato o engranaje? Los dueños del capital mundial. Los generadores de conflicto mundial, los perros de la guerra.

La canción Vengan señores de la guerra de Bob Dylan es un mensaje vital a los fabricantes de armas, a las Naciones dueñas del negocio de la guerra como EEUU y otros países Europeos. Aquí están partes de la letra de una canción comprometida con la vida, en contra de los vendedores de armas, donde concluye que de la misma manera que ellos venden sus armas para la guerra y destrucción, también deben esperar la muerte, como un fenómeno de causa efecto.

Ustedes que fabrican todas las armas
ustedes que fabrican aviones de muerte
ustedes que fabrican las grandes bombas
ustedes que se esconden detrás de las paredes
ustedes que se esconden tras los escritorios
solo quiero que sepan
que puedo ver a través de sus caretas.

Ustedes que nunca hicieron nada
sino construir para destruir
juegan con mi mundo
como si fuera un pequeño juguete
ponen una pistola en mi mano
y se esconden de mis ojos
y voltean y se alejan corriendo
cuando vuelan veloces las balas.

Ustedes ajustan todos los gatillos
Para que otros abran fuego
Entonces se sientan aparte y observan
Cuando la cuenta de los muertos aumenta
ustedes que se esconden en sus mansiones
mientras de los cuerpos de los jóvenes
fluye la sangre
y se hunde en el barro
ustedes han arrojado la peor cobardía
que jamás pudiese ser echada
con miedo a traer niños
al mundo
Déjenme hacerles una pregunta
Si es tan bueno vuestro dinero
¿podría comprarles perdón?
¿creen que lo hará?
Creo que ustedes van a ver
Cuando la muerte los cargue
Todo el dinero que amasaron
Nunca hará regresar sus almas.

Y yo espero que mueran
y que sus muertes vengan rápido
seguiré sus ataúdes
en una pálida tarde
y observaré mientras los bajan
a sus lechos de muerte
y me quedaré sobre sus tumbas
para cerciorarme de que han muerto

Sería bueno que Juanes y compañía realizaran otro Concierto en la frontera y protestaran por la guerra desatada por los paramilitares en contra del pueblo, por los miles de desplazados, por la corrupción del Gobierno de Uribe, el descalabro de todas las instituciones del Estado Colombiano, lleno de paramilitarismo, violencia, droga. La degradación moral en todas las instituciones. Sería una verdadera causa legítima y no aquella sesgada del primer concierto que huele a la imposición de un gran sector oligarca colombiano.

Estamos cansados y agotados de Miguel Bose, por ejemplo el gran mensaje de esta pegajosa canción Amante Bandido, cual sería:
Yo seré, un hombre por tí
Renunciaré a ser lo que fuí
Yo y tú, tú y yo... sin misterio
Sin misterio... sin misterio...

Cuando dice Yo seré un hombre por ti, la pregunta legítima sería: ¿le cuesta mucho a Miguel ser hombre?,Cuando dice Renunciaré a ser lo que fui, la pregunta sería: ¿a que renunciaste con tanto dolor, Miguel? Realmente no es importante analizar estos detalles de esta ambigüedad sexual de Miguel Bose, no es el tema ni es lo central. La homosexualidad es aceptada con absoluta normalidad en Europa, pero lo que no perdona Latinoamérica es esta falsa demostración de compromiso con la paz, sin compromisos personales auténticos, sin tener conceptos políticos propios, esta ambigüedad de estos artistas cuyo único valor es la ganancia personal, sus ideas son impuestas por el poder y el capitalismo mundial.