
La vida tan frágil que deambula,
cual rosa tremula,
gastandose en segundos,
de espora y polen,
La vida tan plástica que parece,
en algunos seres tan vacuos,
de intelecto de arcilla,
de venas sin sangre.
La lluvia tan fina y serena,
que rompe todos los aceros,
produciendo cambios violentos,
en tu risa y en tus hormonas.
Tu amor por mi tan relativo,
mi amor por ti tan absoluto,
amanecí odiando a Einsten,
entre mis versos y mis sueños