martes, 08 de mayo de 2007
No existen días nuevos,
es un sólo tiempo encerrado en un reloj de arena,
llegas a esos sitios sagrados,
donde llegaron los Aztecas y Mayas,
con sus templos sagrados,
ellos conocían una ciencia verdadera,
sin muerte,
sin llanto,
ellos movían las piedras con el poder del verbo,
el verbo y la piedra,
estaban en un mismo nivel,
La vida se le otorgaba a cosas inanimadas,
la virtud del Dios estaba presente,
esos si eran días especiales,
llenos de naturaleza,
polen y miel,
Publicado por Desconocido @ 13:06
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